Reuniones: sábados 18 hs
Los monaguillos en la parroquia
Buscando la manera de servir
¡Tenemos monaguillos en la parroquia! Son ellos, niños y niñas que sintieron la inquietud de acercarse un poquito mas a Jesús y al misterio maravilloso de lo que significa “ser Iglesia”. Han descubierto como podían ser parte de un servicio y se han ofrecido con responsabilidad y generosidad. Mucho de nosotros quizá podemos pensar que les atrae el vestir el alba o el estar frente al altar, acompañando al sacerdote y demás ministros que ofician la celebración; como son niños y adolescentes, puede que sea así, esto no quitan que sientan alegría y gusto en su pequeño y estimable servicio. Por eso no podemos dejar de notar el cambio que se ve en ellos, tanto en el servicio como en su actitud.
Nuestro grupo de monaguillos empezó en el tiempo liturgico del Adviento el año pasado. Eran siete niños y niñas y dos que ya habían estado sirviendo como monaguillos.
Su primer servicio fue en la Misa de Nochebuena, y a partir de entonces, ininterrumpidamente, hicieron el servicio del altar hasta que llegamos a los días de Cuaresma en los que se hacen las grandes celebraciones cuaresmales. El domingo de Ramos participaron en la procesión y santa Misa; así también participaron en las celebraciones del Jueves y Viernes Santo, con una intervención en la Vigilia Pascual culminando con el Domingo de Pascua.
Se aprovechó la festividad pascual para tener un encuentro con sus madres, tías y abuelas a quienes ofrecieron un recordatorio y compartieron algunas golosinas. Así llegamos hasta este mes de julio en el que disfrutarán sus vacaciones escolares, aunque tienen una firme decisión de seguir como monaguillos aun en las vacaciones.
Este grupo de monaguillos se encuentra para su formación una vez por semana (los domingos a las 18 hs.), en donde no solo aprenden a llevar los vasos sagrados y demás cosas que se usan y como deben ubicarse en las celebraciones, sino que se forman también en una actitud de responsabilidad, reverencia y respeto hacia el lugar, cosas y personas con las que tratan. Lo que más importa es que puedan descubrir un camino que los acerque mas a Jesús, que acreciente su fe, que lo sientan en sus corazones y que sepan ofrecerse a Él en el servicio con alegría y gozo, compartiendo con otros monaguillos y aprendiendo a servir en equipo. Todo esto será un incentivo mas para crecer en edad y sabiduría de la vida y puedan fortalecer su carácter en la fe, y así cuando sean mayores afronten las inquietudes y dificultades que se le presenten con una respuesta desde la fe.
Pedimos a nuestra Madre Inmaculada que los mire especialmente como Madre y que los tenga siempre cerca de su Corazón.
Lady y Marcelo
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